sábado, 14 de abril de 2007

LA JORNADA DE HOY

Jorge Saldaña lo dijo en su programa de ayer: esto del vestido de la miss cristera es un distractor. Y muy conveniente, ya que está por acabársele el veinte a lo del aborto. Originalmente NO era un distractor. Pero se convierte en distractor en el momento en el que Televisa mete la mano. Vean:

AHORCADOS Y FUSILADOS, LOS MOTIVOS

A la izquierda, Rosa María Ojeda, ganadora del concurso Nuestra Belleza, durante la presentación, el pasado 9 de marzo, del traje típico que portará en el concurso Miss Universo. A la derecha, un detalle del vestido, en el cual se aprecian ejecuciones de los rebeldes cristeros FOTO Clasos


Y esta es la nota:

Representa a México y es espectacular, afirmó el diseñador Héctor Terrones
El traje cristero es aberrante e inoportuno: padre Miguel Concha

No tiene ningún sentido desenterrar conflictos políticos o religiosos que enfrentaron a los mexicanos, dijo

Se usará el vestido en el concurso Miss Universo, en mayo: Televisa


ARTURO CRUZ BARCENAS


Rosa María Ojeda y Lupita Jones Foto: Clasos


Televisa afirmó ayer que sigue en pie el uso del vestido típico con motivos de la Cristiada diseñado por María del Rayo Macías Díaz y que portará la representante de México en el concurso Miss Universo, Rosa María Ojeda, el próximo 28 de mayo, en el Auditorio Nacional. Ante esto, el padre Miguel Concha (Querétaro, 1945), quien entre otras responsabilidades ha sido profesor y rector del Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos y de la Licenciatura en Ciencias Teológicas de la Universidad Iberoamericana, expresó: "No tiene ningún sentido desenterrar conflictos políticos o religiosos que enfrentaron a los mexicanos en el primer tercio del siglo pasado, a finales de los años 20 y comienzos de los 30. Felizmente eso ya está superado. Hubo violencia y volverla a exhibir es un contrasentido, es aberrante, desentona y es inoportuno".

El también integrante de la Comisión Consultiva de la Academia Mexicana de Derechos Humanos agregó que "es inapropiado -el traje- y... ¿cómo se puede decir cuando algo afecta a la gente?... ¡es hiriente para la sensibilidad de muchos mexicanos! Sobre todo de los de ahora, que tienen distinto tipo de identidad cultural y religiosa. Yo le pondría todos esos epítetos. No viene al caso", agregó.

Ante el afán de presentarlo, Concha dijo: "Vivimos en una sociedad en donde efectivamente existe la libertad de expresión y esta tiene que ser respetada. Eso forma parte de una sociedad que queremos, al menos en una sociedad democrática que no conculque libertades públicas. Eso sí, pero eso no quita que la sociedad esté generando una reacción no satisfactoria, negativa.

"Lo que aparece en los motivos de ese vestido corresponde a otra realidad sociopolítica y cultural mexicana, que es del primer tercio del siglo pasado. Lo que Harvey Cox dice es que en las sociedades contemporáneas, industriales, urbanas, posmodernas, lo religioso está secularizado. Y existen esos escenarios majestuosos, llenos de luces, de sonidos, de colores, en donde aparece una especie de epifanía, de manifestación trascendente, y todas esas misses universo; es un espectáculo profano de lo religioso. Es una profanación de lo religioso. Ese vestido es una aberración e incluso una falta de respeto", dijo tajante.

Miss universo, evento profano

Los motivos religiosos del vestido han suscitado amplia polémica (La Jornada, 01/04/2007), porque, se aduce, "reflejan una remembranza de la violencia y confrontación que hemos vivido en otra época".

Concha añadió: "El de Miss Universo es un evento de tipo completamente profano, secular; incluso el gran especialista de fenómenos religiosos, el citado Harvey Cox, de Harvard, en Boston ( La fiesta de los locos y La ciudad secular), ha dicho que una de las expresiones más claras de lo que es la secularización de lo religioso son justamente los concursos de Miss Universo, donde hay todo un montaje, una escenografía, unos rituales, en donde esa dimensión del ser humano, que es lo religioso, está totalmente secularizado.

"O sea, los concursos de Miss Universo realmente son la expresión de la secularización de lo religioso en el mundo posmoderno. Eso lo dice Cox, quien lleva muchos años estudiando este tipo de expresiones en las sociedades industriales y urbanas contemporáneas.

"Un traje con imágenes de tipo religioso, como cristos, es algo aberrante, un contrasentido, algo que desentona, aparte del hecho de que el concurso es más bien un acto frívolo, por más que hagan el esfuerzo para hacerlo más, digamos, humanizado o integral", añadió Concha, quien en 1985 fundó el Centro de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria.

Por su parte, la Secretaría de Turismo del Distrito Federal, expuso su titular, Alejandra Barrales Magdaleno (La Jornada, 13/04/2007), solicitará el retiro del traje sobre la base de que existe el compromiso de los organizadores que en el certamen los trajes no llevarán alusiones religiosas o políticas.

El trabajo del jurado

Hasta ayer todo seguía igual y en Televisa se informó que "aún no hay cambios respecto de lo del vestido. La indicada para hablar sobre el asunto sería Lupita Jones -única Miss Universo mexicana y encargada de Nuestra Belleza México- o la misma diseñadora; ésta no está en México y Lupita está concentrada en lo de Miss Universo, con Nuestra Belleza, Rosy María. Hemos tratado de concertar otras entrevistas y no se ha podido, pero hasta hoy viernes no hay cambios". El vestido va, por lo pronto.

El diseñador Héctor Terrones, integrante del jurado que eligió el vestido, argumentó: "Las personas que integramos el jurado para seleccionar el traje típico que lucirá la representante mexicana Rosa María Ojeda en el concurso Miss Universo -cuya final será el 28 de mayo en el Auditorio Nacional- somos gente que sabemos de moda; finalmente, si a más de 100 millones de mexicanos no los podemos poner de acuerdo sobre un presidente, pues yo creo que se debería de tomar en cuenta el trabajo de un jurado. Es un asunto que hice con mucho gusto, sin cobrar, para compartir mis conocimientos y mi experiencia, y obviamente hay una responsabilidad en eso.

"Somos gente profesional -los integrantes del jurado-; yo voy a cumplir 19 años de carrera. Finalmente no le vamos a dar gusto a toda la opinión pública, pero es importante tomar en cuenta para los próximos años que hay ciertos temas... creo que es la primera vez que causa polémica un traje. Yo, en lo personal, nunca haría algo que vaya en contra de nuestros valores o que atentara a mi propia religión.

"A mí me tocó estar de jurado, casi cada año me toca, y en especial este año fui jurado en la final de traje típico. Un traje típico regional estilizado debe de presentar mucho la idiosincrasia y cultura del país que representa, o de la etnia que representa. Hay que pensar también en que sea un vestido cuyo primer impacto haga pensar en México, que entre noventa y tanto vestidos no se pierda la identidad del mexicano; debe llamar la atención en cuanto a diseño; tiene que impactar, básicamente, y sin dar demasiada información que hable de México."

Concursaron 30 trajes

"Es un vestido que a mí en lo personal me gustó; entre los demás que estaban concursando había muchos vestidos muy bonitos. Aproximadamente eran 30 trajes. Otro asunto importante es que año con año esos vestidos los hace gente que no necesariamente se dedica a la moda. Son gente que entra al concurso simplemente porque son diseñadores locales, de las entidades. Es una manera de ellos de dar a conocer su trabajo.

"Hay muchos vestido muy buenos y muy bonitos. Desafortunadamente, en México, y desde mi particular punto de vista, hay muchas siluetas que se repiten. En un vestido tradicional, estilizado, se tiene que aplicar la palabra moda. También hay cosas que no están de moda o que están muy pasadas de moda. Muchos de los trajes pueden ser muy espectaculares y que tal vez hace diez años hubieran sido una novedad, pero ahora los hemos visto en otros países y dejan de serlo.

"En el traje -que fue presentado el 9 de marzo de 2007 en el Restaurante Los Arcos- que ganó yo califiqué el hecho de que representa a México, llama la atención, es espectacular, es fácil de transportar, pues de repente en los trajes regionales vemos unos grandes penachos y ornamentos, pesados, en los que se sacrifica la misma salud y el porte de las concursantes. Tiene que ser práctico para un viaje, porque no se puede traer un estandarte de tres metros, porque es ilógico. Hay que tomar en cuenta el diseño y la calidad de la confección y la propuesta.

"Estoy de acuerdo con este vestido. Estuvimos en el jurado Alicia Machado, Rebeca Tamez, Gerardo Dragonetti y Laura de la Torre, entre otros. Eso fue en Tampico, en septiembre del 2006. Obviamente, yo pienso que es muy viable que gane."

Sobre las críticas al vestido, Terrones expuso: "La moda es un reflejo de lo que somos y lo que vivimos. Hay que tomar en cuenta nuestra historia, y si a partir de eso se encuentra un sentido estético se convierte en moda y eso se convierte en un arte. El arte siempre va a causar polémicas, porque hay quien siempre va a tener capacidad para interpretarlo o no. Por supuesto que el sentido común del jurado y de la propia Lupita Jones fue el de no votar por algo que vaya en contra de los principios de la moral o religiosos, o históricos, o en contra de nuestro propio pueblo o sociedad".



Nadamás que hay un detalle: el contrato con Miss Universo estipula que el vestido de la miss cristera no está permitido. Y precisamente por eso el GDF solicitó que se retirara del certamen.